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De P.N.Ranomafana a Antaniditra y Antoetra
Salimos temprano del hotel de Ranomafana y continuamos el viaje hacia el norte. Nuestro próximo destino es el hotel que se encuentra en la población de Antaniditra. Nos esperan 170 kilómetros. Por el estado de la carretera tardaremos cerca de 5 horas.
Pasamos por unos bellos paisajes, sobre todo arrozales, que los disfrutamos desde el vehículo
Esta zona es montañosa y los lugareños a falta de dinero para comprar una moto o un coche, utilizan para desplazarse más rápidamente unos “locos cacharros”. Los vehículos improvisados consisten en unas planchas de madera construidas a base de tablones unidos por clavos a los que ponen unas ruedas que dirigen con un volante hecho a base de madera y cuerdas. Bajaban las montañas a toda velocidad, una locura porque se juegan la vida entre los coches y camiones que van por esa carretera de doble sentido.
Llegamos a este alto donde vemos pasar a un grupo de cebúes, se supone que los llevan al mercado. Desde aquí tenemos un bonito paisaje
Llegamos a la población de Antaniditra. Vemos a mucha de su población caminando y disfrutando del mercado instalado junto a la carretera
A pocos kilómetros, por esta carretera de tierra, se encuentra nuestro hotel. La población caminando hacia el mercado
Vemos a ambos lados de la carretera cantidad de campos de arroz. Las familias todavía están en plena plantación, pues pronto comienza la época de lluvias
Estamos llegando al hotel Ivato River Lodge donde vamos a pasar las siguientes 2 noches. Aquí nos recibe Roberto que es el gerente de la agencia que nos ha organizado el viaje
Una vez acomodados y comer en el hotel, salimos a pasear para conocer los alrededores
El paisaje es precioso por los arrozales
Como podemos ver las fotografías lo dicen todo
Ascendemos por esta zona campestre donde vemos cómo trabajan la tierra. Las herramientas de labranza son rudimentarias, nos recuerdan a tiempos pasados en nuestro país. Llegamos a esta pequeña aldea donde viven un par de familias. Nos acompaña Roberto, en pantalón corto y camiseta azul.
Nos llama la atención con el cariño que nos reciben. Nos invitan a entrar en sus casas. Algunas mujeres del grupo la visitan y ven que en la parte baja la dedican para guardar los animales. Por una estrecha escalera se sube primero a la primera planta donde se encuentra un dormitorio, en ella hay una señora mayor que vive permanentemente por su estado de salud. Continúan subiendo al piso superior donde tienen una zona con fuego bajo donde cocinan. También dormitorio. El olor a humo y las paredes oscuras es lo que llama la atención. Nos hacemos fotos con las familias
Las casas y el estanque para el hábitat de los patos
Regresamos por este camino entre las tierras cultivables y vemos al fondo el hotel. Ya estamos en el atardecer. Pronto cenaremos y descansaremos pues mañana tenemos un programa muy completo
Después de desayunar salimos en los vehículos hacia la población de Antoetra, el pueblo principal de los Zafimaniry. Se encuentra a 30 kilómetros y se tarda 2 horas
Antoetra es el pueblo principal de los Zafimaniry. Son un pueblo de Madagascar que ocupan la parte sur de las tierras centrales de la isla. Algunos los consideran como un subgrupo de los betsileos. Se establecieron en el siglo XVIII en las montañas boscosas y retrocedieron al sureste del país para huir de la deforestación. Actualmente, alrededor de unos 25 000 zafimaniry viven en un centenar de pueblos y aldeas dispersas en las montañas. La artesanía de la madera de los Zafimaniry, ha sido declarada Patrimonio Oral por la Unesco. Los zafimaniry se rigen por criterios naturales, su animismo se cimenta en el respeto por las fuerzas de la Naturaleza y el respeto a los ancestros, verdaderas divinidades del universo espiritual zafimaniry. Esta zona, aislada y lejos de todo, es muy auténtica con vistas montañosas increíbles.
Vemos a población encaminada hacia el mercado
Llegamos al centro de la población donde aparcamos. Estamos en la plaza principal donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento
Acuden al mercado para vender y comprar sus productos. Estos jóvenes portan bidones con aguardiente
Visitamos y paseamos por el mercado
Desde la plaza del ayuntamiento comenzamos el trekking hacia la aldea de Sakaivo. Nos esperan 8 kilómetros y unas 4 horas para llegar a la aldea. Empezamos pasando por varias tiendas de venta de comida
Al poco de comenzar la caminata nos cruzamos con grupos de Zafimanirys que acuden a vender y comprar al mercado. Cargados a la cabeza con bidones de aguardiente
Nos detenemos para hablar con esta familia y nos permiten fotografiar a esta joven. Es típico en esta etnia este laborioso peinado
Pasamos por esta zona de arrozales
Unos niños nos acompañan. Después de mucho tiempo con nosotros, les comenta la guía que regresen, que nosotros vamos lejos y ellos contestan, que no importa. En el pueblo de Sakaivo también tienen familia así que continúan con nosotros.
Un buen ejemplo de que la cultura sigue viva son sus estelas de piedra (los Tsangambato, llamados también Tatao) erigidos junto a los caminos en honor a los ancestros. Una costumbre de esta cultura es que el visitante , como muestra de respeto a los ancestros, deposite una ofrenda (miel, una moneda o incluso un poco de ron local, el toaka gasy) a los pies de estas piedras erguidas.
Cruzando pequeños bosques de eucaliptos a lo largo de un sendero fácil, pero con subidas importantes, llegamos a la cumbre del Monte Laibury, situado justo encima del pueblo Sakaivo.
Estamos en la cumbre del monte Laibury
El descenso para llegar a Sakaivo es complicado, hay un desnivel de unos 600 metros, un camino resbaloso con tramos difíciles, pero con unas vistas impresionantes.
Ya estamos cerca de la aldea, calculamos que en 10 minutos llegaremos
Celebrando que prácticamente hemos llegado al destino después de tantas horas de caminata
Continuamos caminando y llegamos al centro de la aldea
Había muy pocas personas en la aldea, pues la mayoría se habían desplazado hasta el pueblo de Antoetra (de donde nosotros venimos) con motivo de que se estaba celebrando un importante mercado. Nos hicimos esta foto con los que quedaban en la aldea.
Paseamos por la aldea
Estamos llegando a la casa de un artesano zafimaniry
Los zafimaniry son madereros, carpinteros y artesanos desde generaciones. Han creado en torno al trabajo de la madera todo un conjunto de técnicas y conocimientos. Para su artesanía utilizan 20 especies locales de árboles diferentes, adaptados cada uno de ellos a un tipo de construcción o a una función decorativa específica. Prácticamente todas las superficies están revestidas de madera (muros, ventanas, vigas, baúles, taburetes, herramientas, etc.) y están ricamente labradas. Las casas y las tumbas se encajan según la técnica tradicional de la muesca y la espiga, sin servirse de clavos, bisagras u otras piezas metálicas. Los graneros tradicionales, colocados sobre pilares redondos, constituyen una particularidad distintiva del paisaje de montaña de la región. La Unesco proclamó el trabajo de la madera de los zafimaniry en 2003 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, inscribiéndolo en 2008
Bonitas casas de la aldea
Regresamos hacia Antoetra, nos esperan más de 4 horas de ruta. Los primeros kilómetros en una importante subida. Durante el recorrido nos cruzamos con diversidad de personas que vienen cargadas del mercado . Nosotros vamos agotados y ellos vienen muy rápidos y cargados.
Después de llegar al pueblo montamos en los vehículos y en otras 2 horas llegamos al hotel para cenar y dormir. Mañana tenemos que continuar viaje Anterior Ranomafana Principio página Siguiente De Antanidrita a Andasibe Mapa Madagascar |