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DUBROVNIK
Nos alojamos en el hotel Sunny Dubrovnik By Valamar.
Situado a una distancia de 1 km del
Coral Beach, el Hotel Sunny Dubrovnik By Valamar ofrece 18
habitaciones. Este hotel cuenta con un restaurante a la carta y se
encuentra a una distancia de 3 km de lugares de ocio como Nightclub
Fuego.
A una distancia de 3 km de las
Murallas de Dubrovnik, este hotel de 3 estrellas está a una
distancia de 3 km de la Iglesia franciscana y monasterio. El Sunny
Dubrovnik By Valamar está a unos 5 minutos a pie de Mar Adriático.
Explora los lugares de interés históricos de Dubrovnik, empezando
por el Palacio Sponza, situado a 3 km. La parada de autobús
Klisevska, que ofrece un enlace directo con las atracciones y los
principales lugares de la ciudad, está justo al lado del Hotel Sunny
Dubrovnik By Valamar.
Playa del Adriático junto al hotel
Dubrovnik ha sabido sacar partido a su patrimonio histórico y a su costa. Y se ha convertido en un destino que aguarda a que cada día llenen sus calles aquellos que buscan pasar una jornada llena de actividad. La zona amurallada de Dubrovnik está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Dubrovnik, o la antigua Ragusa, tiene una historia fascinante. Fue una república independiente durante varios siglos y su posición costera, con uno de los puertos más importantes del mundo en ese momento y con una flota nada desdeñable, le hicieron ser una auténtica potencia. Su prosperidad se vio reflejada en los numerosos edificios construidos a partir de la Edad Media y que hoy en día pueden disfrutarse, gracias, en buena parte, a la enorme muralla que la defendía de los ataques externos y que jamás fue vulnerada durante los 5 siglos que duró esta ciudad-estado. La cosa cambiaría durante la guerra de los Balcanes, durante la cual, la ciudad, estuvo bajo asedio y fuego enemigo.
La Bahía de Pile es una ensenada que ofrece un entorno natural con vistas al mar Adriático y a las murallas medievales de la ciudad, entre la Fortaleza de Lovrijenac y la muralla de la ciudad. La bahía también cuenta con una playa de guijarros, rodeada de restaurantes y cafés que proporcionan un ambiente acogedor para disfrutar de la gastronomía local mientras se contempla el hermoso paisaje costero.
La Fortaleza Lovrijenac: Se alza majestuosa sobre un acantilado al noroeste del casco antiguo, como si vigilara celosamente la ciudad… y, en realidad, eso es exactamente lo que hacía. Construido en el siglo XI, este bastión defensivo fue clave para proteger Dubrovnik de las incursiones enemigas.Tiene tres niveles y unos muros tan gruesos que casi parece que la roca y la fortaleza fueran una sola cosa. Dentro aún se pueden ver los cañones, las garitas y los restos de las estancias militares, pero lo mejor, sin ninguna duda, son las vistas panorámicas: desde aquí se domina todo el casco antiguo, las murallas serpenteando por la piedra dorada y el azul intenso del Adriático al fondo. La Fortaleza Lovrijenac fue el escenario de la imponente Fortaleza Roja de Desembarco del Rey. Aquí se grabaron algunas de las escenas más intensas de Juego de Tronos: desde los torneos del rey Joffrey hasta las intrigas palaciegas entre los Lannister y los Baratheon.
Puerta de Pile:La Puerta de Pile es la principal entrada al casco antiguo desde el oeste y uno de los puntos más transitados de la ciudad. Fue construida en el siglo XV y reforzada en el XVI con un puente levadizo, que se subía cada noche como medida de protección. Aunque actualmente, la puerta no se levanta, aún puedes cruzar el puente de piedra y ver el foso original. Sobre la entrada se encuentra una estatua de San Blas (Sveti Vlaho), el patrón de Dubrovnik, sosteniendo una maqueta de la ciudad entre las manos. No está ahí por casualidad: durante siglos, San Blas fue considerado su protector espiritual, y sigue siendo una figura clave en la identidad local.
Fuente de Onofrio:Otro lugar que visitar en el centro de Dubrovnik es la bonita Fuente de Onofrio, obra de Onofrio della Cava, el mismo ingeniero que construyó el antiguo acueducto que abastecía de agua a la ciudad. La fuente, de piedra y perfectamente circular, está rodeada por 16 arcos que sostienen una gran cúpula. Cada uno tiene una máscara tallada que parece escupir agua. Además, se encuentra justo al lado de la Puerta de Pile, así que es una de las primeras paradas que encontraréis nada más cruzar a la Ciudad Vieja.
Se construyó en el siglo
XV para traer agua desde un manantial situado a
12 km. Sí, doce kilómetros de acueducto
subterráneo para abastecer a la ciudad. Un detalle que
puede pasar desapercibido, pero que lo dice todo del nivel de
planificación de la antigua República de Ragusa.
Aunque quedó parcialmente dañada por el terremoto de 1667, sigue funcionando y forma parte del alma de la ciudad.
Monasterio Franciscano: Ubicado justo al inicio del Stradun, este monasterio data del siglo XIV y es uno de los espacios más especiales que ver en Dubrovnik
Su claustro románico-gótico es uno de los rincones más bellos de la ciudad: un refugio de columnas talladas con rostros únicos (ninguno se repite) y un pequeño jardín interior donde los franciscanos todavía pasean en silencio.
Pero el gran protagonista es su farmacia: abierta desde 1317, sigue funcionando hoy, y en su pequeño museo se conservan antiguos frascos, instrumentos médicos y libros de botánica que parecen sacados de una novela de aventuras.
Calle Stradun: Una de las mejores maneras de atravesar Dubrovnik es caminando por Stradun, la calle principal que va desde la Puerta de Pile hasta la Plaza de la Luza. Con 300 metros de longitud, esta calle pavimentada con piedra caliza es el corazón de la ciudad antigua. A lo largo de Stradun encontrarás algunas de las tiendas más emblemáticas, restaurantes con deliciosa comida local y varios puntos históricos que hacen que esta caminata sea un recorrido muy especial.
La Torre de Reloj Al final de Stradun se encuentra la plaza Luza, rodeada por algunos de los monumentos más preciados de Dubrovnik. Uno de esos hitos, que data de 1444, es el Torre del Reloj de Dubrovnik. Junto a la campana de la torre del reloj hay dos figuras de bronce verde con mazos que tocan la campana todos los días al mediodía. Curiosamente, además del reloj tradicional, la torre también cuenta con un antiguo reloj digital que parece bastante extraño en una antigua torre de piedra.Es uno de los pocos edificios que sobrevivió al brutal terremoto de 1667.
Junto a esta Torre del Reloj se encuentra el Palacio Sponza
Palacio Sponza:
Entre los edificios más elegantes que
ver en Dubrovnik, el Palacio Sponza destaca por su
armonía y su historia. Construido en el siglo XVI, fue
aduana, banco, escuela y
hoy alberga el Archivo Histórico de la ciudad, con
documentos que datan del siglo XII.
Su fachada mezcla elementos góticos y renacentistas, y su patio interior, con columnas esculpidas y arcos. Aquí se celebraban actos públicos y reuniones del gobierno. Durante la guerra de los años 90, el edificio quedó intacto. Por eso, en una de sus salas hay un memorial a los defensores de Dubrovnik, un lugar silencioso y conmovedor que recuerda lo cerca que estuvo la historia reciente. Continuando el paseo pasamos junto al Palacio del Rector
Continuando nos topamos con uno de los edificios más importantes de la ciudad, el Palacio del Rector. El jefe de Estado, conocido como rector, reinó aquí desde el siglo XIV hasta 1808. como armería y prisión. Durante una visita al majestuoso edificio gótico, tendrá la oportunidad de ver sus cámaras y salas, así como aprender sobre la historia de Dubrovnik y la República de Ragusa, de la que alguna vez fue capital. Era el lugar donde vivía el Rector de la ciudad que era elegido por el pueblo y que su mandato duraba solo 1 mes. A la entrada del palacio se puede leer “Obliti privatorum publica curate”, que quiere decir olvíde lo privado y preocúpese por lo público. Este «ayuntamiento» además contenía la cárcel de la ciudad. Hoy en día, el Palacio del Rector alberga el Museo de la Ciudad de Dubrovnik, donde explorar una gran colección de artefactos históricos, documentos y exposiciones que narran la historia y el desarrollo de la ciudad.
Justo encima del Palacio del Rector Se ubica el lugar de culto más importante de la ciudad, la Catedral de Dubrovnik. Es la Catedral de la Asunción: Está construida sobre una antigua iglesia románica que fue destruida en 1667 tras el terremoto que asoló la ciudad. Aunque excavaciones recientes han desvelado que en el siglo VI ya existía en el lugar una iglesia bizantina. Según la leyenda, el impulsor de la iglesia románica fue Ricardo Corazón de León, en agradecimiento por haber sido rescatado de un naufragio en la vecina isla de Lokrum. El principal impulsor de la nueva Catedral de estilo barroco, fue el poeta y diplomático Stjepan Gradić, quien utilizó sus influencia en el Vaticano para recaudar dinero. De esta forma contrató a los arquitectos romanos Andrea Buffalini y Paolo Andreotti para su construcción. Las obras comenzaron en 1672 y terminaron en 1713, convirtiéndose en uno de los edificios más importantes de la ciudad amurallada. En el interior se puede ver una colección de pinturas y frescos de artistas croatas, italianos y flamencos, entre las que destaca «La Asunción de María» de Tiziano. Muy interesante es también el tesoro de la catedral que, además, incluye reliquias de San Blas, el patrón de Dubrovnik.
Muy cerca se encuentra la Iglesia de San Blas: Es una parada esencial, no solo por su arquitectura barroca del siglo XVIII, sino por lo que representa. San Blas es el patrón de la ciudad, y cada 3 de febrero todo Dubrovnik se paraliza para rendirle homenaje con procesiones tradicionales.El edificio actual es una reconstrucción tras el terremoto de 1667, pero conserva una estatua del santo original, del siglo XV, milagrosamente salvada. Fíjate en la maqueta de la ciudad que sostiene entre las manos: es una de las postales más icónicas de la ciudad vieja. Está justo en la Plaza Luža, y su fachada blanca destaca como punto de encuentro y epicentro de celebraciones que ver en Dubrovnik.
Plaza Gundulić:La Plaza Gundulić destaca por su atmósfera local y su movimiento constante. Está justo detrás de la iglesia de San Blas y la Catedral, en pleno corazón del casco antiguo. Por la mañana se transforma en un mercado al aire libre, con puestos de frutas, verduras, especias, lavanda y productos típicos de la región dálmata. En el centro de la plaza se alza la estatua de Ivan Gundulić, el poeta barroco más importante que ver en Dubrovik, que da nombre a este espacio. Las escalinatas que rodean la plaza, los soportales y las fachadas de piedra le dan un aire encantador
Lo mejor de Dubrovnik es callejear por su casco viejo. Por eso recomendamos perdernos entre las calles transversales al eje perpendicular de la calle Stradun. Estas calles estrechas llenan de encanto a la ciudad. Farolillos, restaurantes y múltiples escaleras nos acompañan en el camino.
Visitar el Puerto ViejoSi vuelves hacia la puerta de Ploce o sales por la puerta frente a la catedral, llegarás al puerto viejo de Dubrovnik. Es el puerto histórico y una de las zonas más antiguas de la ciudad, situado al noroeste del casco antiguo. Este puerto ha sido un importante centro comercial y de transporte desde la época medieval, proporcionando un acceso crucial para los barcos mercantes y las embarcaciones de guerra de la República de Dubrovnik. Hoy en día, el Puerto Viejo sigue siendo un gran centro de actividad, con su ambiente lleno de yates y barcos pesqueros, y una serie de restaurantes y cafés que ofrecen vistas al mar Adriático. El puerto es también un punto de partida para excursiones en barco y actividades marítimas, conservando su esencia histórica mientras sigue siendo un lugar clave para el turismo y la vida local.
Por su parte, el Puerto Viejo, es muy pequeño para recibir grandes embarcaciones. Su amplio uso fue en los siglos XV y XVI, cuando flotas de buques mercantes arribaban en él. En la actualidad, en Puerto Viejo solo se observa a los pescadores trabajando en sus faenas matutinas. De igual forma, podrás ver aquí barcas de pasajeros ofreciendo rutas a las islas cercanas. El área del Puerto Viejo es una buena zona para hacer un alto en el camino y parar a tomar algo en los restaurantes de la zona o descansar a orillas del mar. De noche esta zona tiene un toque especial a nosotros nos encantó. Se respira un ambiente muy tranquilo y especial.
Las
murallas de Dubrovnik
son una de las fortificaciones medievales mejor
conservadas de Europa. Rodean completamente el casco antiguo con
casi 2 kilómetros de recorrido, hasta 6
metros de grosor en algunas zonas y alturas de hasta
25 metros.
Fueron construidas entre los siglos XIII y XVI, reforzadas con fuertes, bastiones y torres para proteger a la República de Ragusa, una potencia marítima que rivalizó con Venecia.
Caminar sobre ellas es una experiencia en sí misma. A un lado, el mar Adriático rompiendo contra las rocas. Al otro, un mar de tejados de terracota, campanarios, patios escondidos y ropa tendida.
Podemos ver la Isla de Lokrun. Está a tan sólo 700 metros de Dubrovnik y forma parte del horizonte de la ciudad, ya que es visible desde muchos puntos. Es una isla de apenas de 2 kilómetros cuadrados, pero con una historia sorprendente y lugares muy interesantes para conocer. La isla está deshabitada y es una reserva natural, por lo que no te encontrarás con hoteles para pernoctar.
Buza Bar con terrazas en los acantilados. Se trata de un bar o chiringuito, situado sobre los acantilados de Dubrovnik, pegados al exterior de las impresionantes murallas.
Entramos y visitamos este museo que se encuentra en el recorrido por las murallas de la ciudad
La torre Minceta se encuentra en la parte más alta de la muralla y era la principal defensa de la ciudad para los posibles atacantes desde el continente. Sus muros, de 6 metros de grosor, están hechos de piedra. Cuenta la leyenda que cuando estaban construyendo la torre, la piedra se les acabó, así que los que mandaban en ese momento en la ciudad impusieron una norma: cada persona que entrase a la ciudad debía traer consigo una piedra de su tamaño para la torre. |