![]() |
|
|
|
SARAJEVO Sarajevo es la capital de Bosnia y Herzegovina país ubicado en el centro de los Balcanes, en el este de Europa. Sarajevo fue una de las ciudades que más sufrió la guerra en la década del noventa del siglo pasado, tras la desintegración de Yugoslavia. La Federación yugoslava agrupó tras la Segunda Guerra Mundial a seis repúblicas: Serbia, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Macedonia y por supuesto Bosnia y Herzegovina. En uno de los peores momentos de su historia Sarajevo sufrió el asedio por casi cuatro años de las tropas serbias, montenegrinas y del ejército yugoslavo, hasta que con ayuda internacional y en una muy complicada negociación, logró la independencia de su país. Un estado de sitio en el que la población debía seguir su vida y su día a día en medio de la guerra. Actualmente Sarajevo es una encantadora ciudad que con todas sus cicatrices a la vista invita a la reflexión de por qué los seres humanos aman matarse unos a otros. La religión predominante es el islam, pero mezquitas, iglesias cristianas y ortodoxas conviven en pocos metros. Y no hay ningún problema en tomar una cerveza en cualquiera de sus bares, tanto como fumar narguile (shisha) en sus cafeterías y teterías. El pasado, el presente, las guerras y una mirada hacia el futuro nos acompañaron todos los días en esta ciudad.
Antigua biblioteca que fue incendiada y destruida por la artillería serbia durante el sitio de la guerra de Bosnia y Herzegovina. Fue reconstruida y reinaugurada como Ayuntamiento en 2014
Bascarsija es el corazón de la ciudad, el barrio antiguo con su Torre del reloj, sus bazares, mezquitas y madrazas como las de Gazi Husrev Bey y Emperador entre otras. También con la plaza del mismo nombre que tiene La Sebilj, la fuente de mármol y madera, lugar de encuentro por excelencia.
Algo obligado que hacer en Sarajevo si quieres volver es beber agua de la fuente Sebilj. Así lo dice la leyenda, igual que si quieres volver a a Roma hay que tirar una moneda en la Fontana di Trevi. La fuente está situada en una placita a la entrada del casco antiguo y es un lugar muy concurrido. Eso sí, tendrás que hacerte un hueco entre las palomas que suelen revolotear por allí en busca de comida.
El casco antiguo de Sarajevo mantiene su estructura otomana original del siglo XV y eso lo convierte la zona más encantadora de la ciudad. Está formado por calles estrechas y adoquinadas con multitud de tiendas a los lados. Encontrarás principalmente souvenirs y artesanías, pero también hay muchas cafeterías y restaurantes.
Mezquita Gazi Husrev-BegElegante y soberbia, la Mezquita Gazi Husrev-Beg, la más importante de la capital y la más grande del país, es una de las estructuras otomanas más características de Bosnia y Herzegovina. Gobernada por una cúpula principal y un sólo minarete de más de 45 metros de altura, se trata de uno de los símbolos mas destacables de Sarajevo, visible desde innumerables puntos de la ciudad. Durante las horas de oración permanece cerrada a los turistas.
Puente Latino El suceso histórico más famoso de Sarajevo fue el asesinato del heredero al trono austrohúngaro, el archiduque Francisco Fernando de Austria. Gavrilo Princip, nacionalista serbo-bosnio, le disparó desde la esquina cuando el archiduque cruzaba el puente en carruaje con su mujer. Este incidente dio inicio a la Primera Guerra Mundial, ya que el imperio Austro-Húngaro declaró la guerra a Serbia. El puente Latino es uno de los más antiguos de Sarajevo, construido en el siglo XVI. Después del incidente el puente pasó a llevar el nombre de Príncipe en honor al asesino, ya que contaba con el apoyo de las élites serbias. Justo en el lugar del disparo hay una placa conmemorativa del suceso y también un pequeño museo con fotografías y un vídeo explicativo. Sin duda, una parada imprescindible que hacer en Sarajevo para los apasionados de la historia.
Morica Han es la única caravan saray que queda en Sarajevo. Las caravan saray eran antiguas hosterías de patios interiores en donde se podían alojar tanto personas, como sus monturas y carros con mercaderías. En el caso de Morica Han fue construida en los tiempos en que el imperio otomano gobernaba esta zona, tiene más de cuatrocientos años y tenía capacidad para alojar 300 personas y 70 caballos.
Recorrer la movida avenida Fehardija llena de negocios, de vendedores y hoteles; en las calles que la cortan hay pubs, música y una gran movida de viajeros de todas partes del mundo. . La calle Ferhadija se divide en dos partes muy diferenciadas por el tipo de arquitectura. En la zona del barrio Baščaršija hay construcciones de la época otomana, mientras que al oeste están los edificios con influencia austrohúngara. El cruce que divide las dos partes se llama “encuentro de culturas” y está marcado en el pavimento.
Dentro de la sinagoga más antigua de Bosnia y Herzegovina, construida en 1581, se encontra un museo muy interesante. Trata sobre la historia de la comunidad judía en Sarajevo desde que llegó una comunidad de judíos sefardíes que habían sido expulsados de España. Se repasa sobre todo el ámbito cultural y científico, así como el sufrimiento que pasaron durante la Segunda Guerra Mundial.
En una plaza en donde se arman buenas partidas de ajedrez se ubica la iglesia Congregacional de la Madre Sagrada, templo de culto ortodoxo.E
En esta misma avenida se puede ver la imponente catedral cristiana del Sagrado corazón de Jesús. Fue construida durante la época austrohúngara siguiendo un estilo neogótico. Durante la guerra de Bosnia quedó dañada pero se pudo reparar y ahora es uno de los edificios más característicos.
Túnel de SpasaSi nos alejamos un poco del centro urbano, a unos 12 km aproximadamente, podemos llegar al Túnel de Spasa, conocido también como “el túnel de la esperanza” puesto que fue la única vía de comunicación entre la ciudad y el exterior durante el sitio de Sarajevo. Una zona controlada por las Naciones Unidas donde se permitió que los alimentos, los suministros de guerra y la ayuda humanitaria entraran en la ciudad.
Esta es una de las visitas más impactantes que hacer en Sarajevo para hacerse la idea del horror de la guerra. A las afueras de la ciudad, justo a tocar del aeropuerto, ciudadanos de a pie empezaron a construir un túnel que conectara la parte asediada de la ciudad con el territorio bosnio libre. La línea que separaba estas dos zonas era la pista del aeropuerto.
Cuando Sarajevo llevaba prácticamente un año bajo el asedio de las fuerzas serbias se empezó a cavar este túnel de 800 metros que atravesaba la pista del aeropuerto. Tardaron 4 meses y 4 días en completarlo sin ninguna maquinaria, dándolo por finalizado el 30 de junio de 1993. El túnel era accesible desde diversas casas privadas, que servían como entradas o salidas. Fue bautizado como el túnel de la esperanza, ya que permitió el paso de comida, medicinas y personas heridas para que fueran atendidas en un ambiente más seguro pese a que solo tenía un metro de anchura y un medio y medio de altura.
|