Salimos a
primera hora de la mañana por carretera con destino de
Mandawa.
Tras unas siete horas
llegamos a esta ciudad .
Fundada a mediados del
siglo 18. Fue una ciudad habitada por familias de comerciantes
ricos. Los comerciantes ricos y dominantes construyeron muchos
havelis adornados con bellas pinturas murales, con el propósito de
que fuesen sus residencias. Sin embargo, con el tiempo, los
comerciantes se trasladaron y emigraron a otras zonas, dejando
a los havelis en las sombras del anonimato. Sin embargo, la
magnificencia de estos havelis no disminuyó y ahora se han
convertido en una importante atracción turística de la ciudad
Nos hospedamos
en este antiguo palacio hoy en día el
hotel Heritage Mandawa.
Al día
siguiente después de desayunar partimos en dirección a Bikaner. Por
la carretera constantemente podemos ver a los camellos transportando
diferentes tipos de cargas. Las mujeres trabajando con sus bonitos "saris" y portando
leñas sobre sus cabezas. Constantemente el recorrido es un
espectáculo.
Tras
cuatro horas llegamos a
BIKANER.
Se trata de una ciudad fortaleza construida a base de arenisca roja
y rodeada por murallas medievales. Fue fundada en 1488 por
Rao Bikaji,
maharaja
de Jodhpur al que su padre otorgó esta lejana y por aquel entonces
inhóspita posesión por temor a sus instintos
guerreros. Rao junto con su séquito de 300 fieles seguidores, convirtieron esta
ciudadela ubicada en la encrucijada de importantes rutas de
caravanas, en una próspera ciudad, sede de un destacado poder
militar que pudo resistir durante siglos los acosos del clan
soberano de Jodhpur con el que se entablaron disputadas batallas. Al
ir desapareciendo este flujo de caravanas, empezó el declive de la
ciudad, siendo hoy un modesto aunque interesante destino en la ruta
del Rajasthan.
Nos dirigimos
al impresionante hotel Niwas Palace para acomodarnos y dejar el
equipaje. Hotel que fue un gran Palacio en su tiempo donde vivió un
importante Marahá.
Por la tarde
salimos a visitar el Fuerte de la ciudad:
El Junagarth Fort. Esta
fortaleza empezó a construirse en el siglo 16 por Ranj Singh,
uno de los generales del famoso soberano Akbar. Los que le
sucedieron, ampliaron y embellecieron el edificio durante 400 años,
que con sus fosos y almenas, se convirtió en una fortaleza casi
inexpugnable ya que nunca fue conquistada. Se accede a través de la
puerta principal o Suraj Pol (Puerta del Sol).
Encierra un laberinto de no menos de 37 palacios ornamentados, con
sus salas de columnas de mármol, cámaras delicadamente pintadas,
techos con espejos montados y grabados de marfil y madera, templos y
un complejo de corredores, escaleras y patios interiores. Destacan
sobre todo:
Una pequeña
piscina de mármol de Carrara, con un trono en el centro. El maharajá
se situaba en él durante el Holy, el festival de los colores.
La
sala de audiencias para los asuntos corrientes (Sala Durbar) de
estilo mogol, con trono de plata y bellas pinturas en el techo del
siglo 16. Los tapices eran confeccionados por los prisioneros.
Terrazas
con estilizados arcos y vistas sobre las murallas y lo que fueron
unos maravillosos jardines mogoles, actualmente convertidos en
terrenos baldíos.
Primera
habitación del maharajá durante la fase de construcción, con un
hermoso techo pintado y un columpio dorado dedicado a Krishna.
Tras
finalizar la visita del fuerte nos dirigimos a
DESHNOK, a 33 kilómetros al sur
de Bikaner se encuentra eltemplo de
KARNI MATA
,
único de su género en toda la India, y dedicado a un místico del
siglo 15 que profetizó los éxitos de Rao Bika.
En este
Templo se adora a las Ratas, las
cuales, según la filosofía Hindú, son el vehículo de Ganesh, el Dios
Elefante. Karni Mata es una reencarnación de Durga.
Los animalitos se pasean por todas partes, con
libertad total,
teniendo
el visitante que tener mucho cuidado por no pisarlas y ganarse así
una muy dura reprimenda de los
sacerdotes vigilantes.
El templo está lleno de Prasad, recipientes con
ofrendas para las ratas, donde los creyentes depositan leche,
comida, y los más osados comen con ellas para mostrarles su
adoración.
Terminada
lavisita de
este templo regresamos al hotel de Bikaner donde cenamos. La
cena muy amena con
música y danzas.