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GUIMARAES Guimaraes es hoy una cómoda ciudad de provincias, de poco más de 20.000 habitantes, que ha sabido conjugar los vestigios medievales con unas bellas avenidas de carácter barroco y algunos barrios residenciales amables y tranquilos, como casi todo en Portugal. Conocida como La Cuna de Portugal, Guimaraes es algo más que un reducto de historia que hunde sus raíces en la Edad Media, cuando Alfonso Enríquez fue proclamado en 1139 rey del país luso.
Murallas de la ciudad. A lo largo de la ciudad puede verse varias murallas defensivas. Estas murallas datan de los siglos XIV y XV, y sin duda la más llamativa y otro de los símbolos de la ciudad es la muralla que nos encontramos llegando al corazón de la ciudad, y en la que se puede leer “Aqui nasceu Portugal” (Aquí nació Portugal), en referencia a que fue en Guimaraes donde se luchó y se consiguió la independencia de Portugal
A continuación pasamos por el
Palacio de Justicia.
Este imponente edificio de granito alberga el Palacio de Justicia de
Guimarães, y se encuentra ocupando toda una manzana entre las calles
Alberto Sampaio y Cónego Gaspar Estaço, aunque la entrada principal
da a la plaza de la Condesa Mumadona.
Continuamos nuestra visita caminando hacia la Colina Sagrada donde se encuentra el Castillo y pasamos por un arbolado donde se ubica esta bonita ermita
Llegamos a el aparcamiento junto al castillo en la Colina Sagrada donde se encuentra esta iglesia y comenzamos la visita de la colina
La Colina Sagrada, sin duda la zona más famosa e histórica de Guimaraes y de visita obligatoria. En esta zona encontramos tres de los reclamos más famosos de Guimaraes, el Castillo de Guimaraes, la iglesia de San Miguel do Castelo y el Palacio de los Duques de Braganza.
Aún conserva el Castelo, eso sí, que se asienta sobre la roca madre de la colina que domina el caserío, y la iglesia románica de San Miguel, del siglo XII, a sus pies. El Castelo de Guimaraes: también conocido como Castelo de Sao Manede. Fue mandado construir en el siglo X por la condesa de Mumadona. Al principio el castillo estaba formado por la torre de Menagem y por la muralla, pero a partir del siglo XII se construyeron las otras torres para proteger las murallas y flanquear las entradas. El castillo ha sido asociado al nacimiento del reino de Portugal, y desde el año 2007 es una de las siete maravillas de Portugal.
Palacio de los Duques de Braganza. Sin duda una de las imágenes típicas de Guimaraes. Aunque fortificado, el palacio enseña los tejados apuntados y las altas chimeneas un total de 39 que recuerdan los castillos franceses. En sus mejores momentos fue una de las residencias más nobles de la Península Ibérica. Ha sido restaurada en 1933. En su interior encontramos grandes exposiciones de arte, destacando los tapices y las porcelanas.
Museo y Convento de Santo António dos Capuchos, Guimarães: Este museo se encuentra ubicado en el Convento de Santo António dos Capuchos de la ciudad de Guimarães, en la región Norte de Portugal. Fue creado por la Santa Casa da Misericórdia de Guimarães durante el año 2008 con el objetivo de conservar y mejorar el patrimonio artístico y cultural de la ciudad.
Iglesia Nuestra Señora del Carmen
Rua Santa María. Es sin duda la calle con más historia de la ciudad y también una de las más famosas. Es una calle estrecha y empedrada, muy transitada ya que pasa cerca de los principales puntos de interés de la ciudad. Es imprescindible pasear por ella y dejarse trasladar al viejo Portugal.
Convento de Santa Clara, hoy la cámara municipal
La Plaza de Santiago
es una de las carismáticas del casco histórico de Guimarães. Es una
plaza empedrada, rodeada de antiguas casas de piedra con balcones de
madera de tres alturas. Algunas están incluso inclinadas y parece
que se vayan a caer sobre sus vecinas, fruto del paso del tiempo.
Parece una plaza con mucho encanto, que mantiene su traza medieval,
y muy animada por las múltiples terrazas y bares.
Una de las características más sobresalientes de Guimaraes es la trabazón urbana, su carácter asequible y permeable, con arcos que permiten el paso de la plaza de Santiago al Largo de Oliveira
Largo de Misericordia: Se trata de una plaza bastante grande situada en la zona oeste del casco histórico, que recibe este nombre porque en ella se encuentra la Iglesia y Casa de la Misericordia; aquí se encuentra también el Tribunal de Apelaciones.
Plaza Largo de
Toural: Esta preciosa plaza es
una prolongación de la
Alameda S. Dámaso;
se encuentra en el límite entre el casco histórico y la ciudad
moderna, por lo que ahora está considerada como el centro neurálgico
de la ciudad, aunque antaño estuviera situada extramuros.
Iglesia de Sao Pedro. Esta iglesia se
encuentra en el Largo do Toural, una plaza considerada como el
corazón de la ciudad. El templo fue mandado construir en el año
1.737 junto a unos terrenos aledaños a las casas de la Hermandad de
San Pedro, situados por aquel entonces extramuros de la ciudad. Fue
ampliada en 1.881, para lo que se derribaron las casas de la
Hermandad, pero finalmente las obras no se terminaron por completo
(puede apreciarse que sólo tiene una torre).
La Plaza de Oliveira, sin duda la plaza con más ambiente de la ciudad, siempre muy animada con sus terrazas. En esta plaza encontramos la Iglésia de Nuestra Señora de Oliveira. Otro de los destacados en la plaza es el Monumento del Salado, monumento conmemorativo de la victoria portuguesa en la batalla del Salado en 1340. Hoy en día es uno de los principales puntos de reunión entre los habitantes de Guimaraes.
Al fondo el Palacio del Consejo, que es el antiguo ayuntamiento. En la cumbre del antiguo ayuntamiento descansa una estatua de granito con dos caras denominada “O homem das duas caras” que representa a un guerrero con un segundo rostro en la armadura. Fue colocada en 1877
Iglésia
de Nuestra Señora de Oliveira:
Esta iglesia es el edificio
religioso más importante de la ciudad, está declarada Monumento
Nacional y se encuentra en la céntrica plaza Largo da Oliveira.
Fue construida en el siglo XIV por orden de João I en cumplimiento
de la promesa que éste hizo a la Virgen de Oliveira por haber
vencido en la batalla de Aljubarrota contra el ejército castellano
de Juan I de Castilla, en 1.385. El diseño del templo corrió a cargo
del arquitecto João García de Toledo.
En el interior, la capilla de la sacristía está revestida con paneles de azulejos, y el altar Mayor es barroco del siglo XVIII, en el que hay un trono de estilo neoclásico.
El Padrao do Salado
es una curiosa construcción que se encuentra en el Largo
da Oliveira de Guimarães, y es un monumento único en
Portugal por sus características.
Su construcción fue ordenada en 1342 por el monarca de Portugal
Dom Afonso IV para conmemorar la victoria en la batalla
de las orillas del rio Salado, en Tarifa, Cádiz. El monumento
conmemorativo es un alpendre con bóveda de piedra que descarga
su peso sobre cuatro arcos apuntados sustentándose sobre
pilastras, con labras y molduras de gusto romanizante, que
alberga un cruzeiro en su interior.
En el vértice de los arcos estan grabadas las armas de Dom Afonso IV, y en la base del crucero las armas de la Casa Real Portuguesa.
Museo de Alberto Sanpaio junto a la muralla
Iglesia de Nuestra señora de la Consolación: La Iglesia Nossa Senhora da Consolação (Nuestra Señora de la Consolación) y Santos Passos en Guimarães, una de las principales iglesias de la ciudad y que esta ubicada justo en el centro histórico. Los puntos turísticos de Guimarães son todos históricos y muy culturales, dedicados a preservar y enseñar a los jóvenes la historia del país. Las iglesias de la ciudad, que son muchas, también cumplen el mismo papel, además de ser un lugar de culto para los más religiosos. Cada una tiene sus propias características y particularidades. Debido a que el nombre de esta iglesia es muy largo, es mas conocida como Igreja da Consolação (Iglesia de la Consolación) o Igreja dos Santos Passos (Iglesia de los Pasos Sagrados). Data del siglo XVIII y personalmente me parece la iglesia más bonita de la ciudad. Está en una avenida con floridos jardines lo que la hace aún más espectacular.
Iglesia de San Francisco: Iglesia gótica que ha sufrido numerosos cambios, especialmente en el siglo XVIII. Los franciscanos se establecieron en una especie de albergue en 1271, cuando decidieron construir un convento. En ese momento, los frailes siempre estaban en conflicto con la Colegiada de Guimaraes, que intentaban evitar el establecimiento de la Orden Franciscana en la ciudad. En 1325, D. Dinís cerró este convento por razones de seguridad. Fue en este momento que los frailes se trasladaron a casas precarias, hasta que D. João I ordenó la reconstrucción del convento, donde se encuentra hoy. El claustro manierista tiene un perfil clásico que data de finales del siglo XVI.
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