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GIRONA CAPITAL
Gerona (Girona en catalán) es capital de la provincia del mismo nombre con unos 100.000 habitantes, pertenece a la Comunidad autónoma de Cataluña, está situada entre la cordillera pirenaica y Barcelona de la que dista aproximadamente 100 kilómetros, y a tan solo 60 kilómetros de la frontera franco-española. A la ciudad le atraviesan cuatro ríos: Ter, Güell, Galligants y Oñar. El valle donde está asentado Gerona fue establecido y desarrollado por varias comunidades e imperios a lo largo de su historia, donde se incluyen civilizaciones como los íberos, los romanos, que le dieron el nombre de "Gerunda" y la fortificaron, más tarde os árabes después de ocuparla, ampliaron su primera muralla, y Carlomagno que logró liberarla para el reino de Aquitania hizo una segundo muro de defensa. Por último, se anexionó a la Corona de Aragón, después de que los herederos de Carlomagno se retiraran hasta detrás de los Pirineos y los judíos, la establecieron como punto de encuentro para el comercio durante su apogeo en la época medieval. Etapas históricas que han dejado su huella monumental en la ciudad.
El río Oñar atraviesa la ciudad dividiéndola en dos partes, en la orilla oriental se encuentra el "Barrio Viejo" y en la occidental el "Barrio de Mercadal". Ambos barrios están unidos por cuatro puentes, y a cualquiera que llegue a la ciudad, como nosotros, le cautivara las vistas que se obtienen al cruzarlos.
Casas del Oñar (Texto propiedad de M. Carmen Diez Carrera.)Entre los bellos edificios de Gerona destacan principalmente las Casas del Onyar sus colores vivos y que deben su nombre al rio que atraviesa la ciudad y junto con la catedral y Sant Feliu al fondo, constituyen la imagen más emblemática de Girona. Las casas del Onyar denominadas también casas del rio o casas colgadas, son aquellas que tienen las fachadas que dan al río Onyar en el tramo de la Rambla y la calle Platería del casco antiguo de la ciudad. Casi todas estas construcciones han sido edificadas durante el siglo XX. Este conjunto presenta una gran variedad de volúmenes, realizadas básicamente en carpintera de madera y vidrio con persianas enrollables. Originariamente estaban situadas sobre la muralla medieval y fueron creciendo en altura e incorporando voladizos, sobre todo desde el siglo XIX, que dieron como resultado un conjunto diverso. Posteriormente se fueron degradando. En el año 2010 las fachadas de las casas del sector del Puente de San Agustín han sido rehabilitadas por la Generalidad de Cataluña, se realiza intervenciones en los tejados y fachadas del rio y mejoramiento de los servicios higiénicos, y se modifico ligeramente el color original de las fachadas. Una de las casas más destacadas es la Casa Masó, situada en la calle Ballesteries numero 29 y que fue la casa natal del arquitecto Rafael Masó i Valentí. Se ha convertido en un símbolo de Novecentismo en Girona y desde el año 2006 es la sede de la Fundación Rafael Masó, y destaca entre el resto de casas por su color banco.
Hay varios puentes que cruzan el río Onyar que son los lugares ideales para sacar las fotos más coloridas de la ciudad (el más típico es ponerse en el Puente de Sant Agustí). Lamentablemente no queda ningún puente medieval, pero igualmente hay algunos que son monumentos importantes en sí. El más famoso de ellos sin duda es el Pont Eiffel, conocido también como Pont de les Peixateries Vellesel, que fue construido por el famoso arquitecto francés una década antes de la construcción de la Torre de Eiffel, el símbolo principal de París. No te pierdas tampoco el Puente de Sant Feliu frente a la basílica, el Pont de Isabel II que se conoce también como Puente de Piedra, ya que se trata del único puente de este material en Girona o el Pont d’en Gómez, cuyo nombre hace homenaje a un propietario que permitió que derrumbaran una parte de su casa para poder construir este puente.
Rambla de la LibertadEn Cataluña y en otras partes del país, se denomina rambla a un paseo situado en un cauce con caudal temporal u ocasional. LaRambla de la Libertaad es la arteria más animada de Gerona y principal vía de acceso al casco viejo de la ciudad. Este paseo fue ya urbanizado en el siglo XIII para la celebración del mercado y ha sido desde siempre el principal centro comercial y de ocio de Gerona. La Rambla se sitúa en un magnífico espacio alargado paralelo al río Oñar, cuyo elemento más característico son los soportales, de techos bajos y arcadas desiguales.
edificio modernista como la Casa Norat
La Basílica de Sant Feliu (Texto propiedad de M. Carmen Diez Carrera.)Sant Feliu, San Félix su construcción fue en honor al mártir san Félix y se extendió desde el siglo XII hasta el XVII, se conserva una buena parte del edificio románicoLa basílica de San Felix fue el templo principal de Gerona, hasta que se construyó la Catedral de Gerona, su construcción fue en honor al mártir san Félix y se extendió desde el siglo XII hasta el XVII, se conserva una buena parte del edificio románico, este se completó con la nave y las cubiertas góticas y la fachada barroca. El edificio fue construido al lado de una vía romana donde se cree que estaba el martyrium o iglesia paleocristiana. También se supone que tenía gran predicamento, ya que el rey Recaredo dio a la iglesia una corona votiva. En la época de la ocupación de Gerona por parte de los musulmanes, parece ser que esta iglesia tuvo funciones catedralicias, ya que la catedral había sido convertida en mezquita. Al encontrarse la iglesia fuera de la muralla, esta fue objeto de varias fortificaciones. Y varios estilos arquitectónicos diferentes. La planta y el alzado de la cabecera son de estilo románico (siglo XII-XIII), el resto de la estructura es gótica, levantada a partir del siglo XIV, consiguiendo el máximo esplendor en el siglo XVI. En el año 1835 pasa a ser una simple iglesia parroquial. A instancias del obispo de Gerona, Francesc Pardo, en 2011 le fue otorgado el título de Basílica menor por el papa Benedicto XVI. Y fue consagrada como Basílica menor el 9 de octubre de 2011, en una misa de Acción de Gracias presidida por el cardenal Antonio Cañizares y el obispo de Gerona, Francesc Pardo. El templo predominantemente de estilo gótico aunque de origen románico, del que conserva sus rasgos, presenta planta basilical y consta de tres naves separadas por cuatro arcos formeros de medio punto a cada lado de la nave central, sobre la que corre un triforio. La nave central terminada en un gran ábside semicircular románico. Aunque con grandes ventanales góticos que dejan pasar la luz al interior. De las naves laterales, la del sur contiene dos absidiolos, en la nave norte se construyo la capilla de San Narciso en el siglo XVIII. Originalmente había un campanario románico que fue sustituido por el actual de estilo gótico que se construyó entre los siglos XIV y XVI. La portada principal de estilo barroca está situada en la fachada sur. Además tiene otros dos accesos al interior ambos de estilo gótico. Originalmente tenía un claustro románico, del que quedan algunos capiteles reaprovechados para ornamental el ábside, este claustro fue sustituido por otro de estilo gótico construido en 1357 del que no ha llegado nada hasta nuestros días. En el siglo XX se llevaron a cabo las últimas obras de restauración, en ellas se puso de manifiesto la policromía gótica de las bóvedas y los nervios de la nave central, los cuales se habían tapado con cal durante la época barroca. De la iglesia de San Felix se conserva un valioso mobiliario, cabe destacar por su importancia ocho extraordinarios sarcófagos romanos y paleocristianos de los siglos III y IV, que se encontraron al construirse la iglesia, junto con el sepulcro gótico de San Narciso.
El Palacio Episcopal de Gerona. (Texto propiedad de M. Carmen Diez Carrera.)Palau Episcopal de Girona, el edifico original data del año 988, época en el que el obispo Gotmar III compró una casa al conde Borrell.El edificio del Museo de Arte durante muchos años fue el Palacio Episcopal de la ciudad. La que se tiene del Palau data del año 988, época en el que el obispo Gotmar III compró una casa al conde Borrell, que estaría ubicado en la actual zona norte del Palau. A la muerte del obispo Guillem de Peratallada en 1167 se registra en el obituario de la Catedral que "construyó el palacio". En el siglo XIII el conjunto se fue ampliando siguiendo los gustos de la época y tomo el aspecto de un castillo, convirtiéndose en la primera construcción gótica de Gerona. Por esa época fueron construidas las torres (la de la fachada oeste y la de la prisión), el salón del Trono, que unía las dos torres, y el salón del Arco. La prisión del Palacio, era un espacio acogedor en comparación con el resto de prisiones de la época. Muy lejos de ser una mazmorra subterránea ya que está ubicada en el segundo piso y ofrecía a los prisioneros unas privilegiadas vistas sobre el patio del palacio y sobre la parte alta de la ciudad. También tenía una chimenea. Aunque tampoco los condenados eran ordinarios, ya que se trataba de los religiosos castigados por el obispo o por los tribunales de la iglesia. En las paredes aun hoy día se pueden leer algunas de las inscripciones que los prisioneros dejaron escritas. Durante los siglos XV y XVI continuaron las obras y ampliaciones del Palau, con los obispos Boil y Margarit. Fue entre 1500 y 1600 cuando el edificio pasó de ser castillo a palacio, con la apertura de ventanas que daban paso a la luz, también fue en estos años en que se realizaron las obras de ampliación que enlazaba el ala nueva con la parte más antigua. Durante la Guerra dels Segadors, los soldados del rey cometieron excesos tanto contra la población como contra la iglesia, hechos por el que se desencadeno una revuelta social. Esto hizo que obispos y sacerdotes animaran a los sublevados contra las tropas. Pasada ya la revuelta, 1756 el obispo recibió en su Palau (Palacio) al Papa, entonces Benet XIV, lo cual era un privilegio extraordinario. Con motivo de esta visita papal se abrió una capilla contigua al comedor, conservada aun hoy día, sitio en el que los obispos decían misa cada mañana. En los diferentes sitios napoleónicos (1808 y 1809) el edifico sufrió numerosos daños. En 1898 terminaron los diversos conflictos acecidos durante este periodo y el edificio adquirió el aspecto que podemos ver hoy día, el obispo Tomás Sivilla compró la casa Falla con el jardín de los Escudos y el Patio del Pozo. En 1936 con el estallido de la Guerra Civil Española, el obispo José Cartaña abandonó el Palau y se pensó en convertir el edificio en un Museo del Pueblo, para tal fin se empezaron algunas obras. Se habilitó una estancia para el conserje y también se hicieron algunos destrozos buscando un supuesto tesoro escondido en las paredes del Palau. Al terminar la Guerra Civil el edificio recuperó su función de Palacio Episcopal y el obispo Narciso Jubany Arnau hizo a partir del año 1964 las últimas obras que debían dar una mínima confortabilidad en sus salas. Fue su sucesor Jaime Camprodon y Rovira, en el 1973, el que ya no habitó el Palacio. Aunque se mantuvo un despacho como último recuerdo de su función original. También se mantuvieron diferentes escudos repartidos por varias estancias en recuerdo a cada uno de los obispos que realizaron una reforma. Durante el año 2010 se construyó un ascensor en el patio, que género cierta polémica por el impacto estético de su implantación.
Iglesia de Sant LluçNo es una iglesia al uso, ya que no se
realia ningún tipo de culto en la actualidad. Situada a la entrada de la
maravillosa calle de Fernando el Católico donde da comienzo uno de los
paseos más interesantes de Girona.
Los Baños Árabes (Texto propiedad de M. Carmen Diez Carrera.)Uno de los monumentos imprescindibles que ver en Girona sin duda son los baños árabes. Aunque se denominan baños Árabes, en realidad se trata de una edificación de estilo románico, construida en 1194, con una distribución que imitaba los baños musulmanes tan de moda por aquel tiempo. En 1294 tuvieron que repararse los graves daños producidos por el sitiado de 1283, fue cuando Jaime II de Aragón lo cedió a ramón de Tolrà a cambio de que lo restaurara. El establecimiento funcionó hasta que en el siglo XV se clausuró definitivamente y pasó a manos privadas que lo destinaron a otros usos. En 1617 quedó en manos de una comunidad de capuchinas, las cuales lo hicieron servir para otros usos tales como cocina, lavandería, etc. No fue hasta el siglo XIX cuando se popularizó el término de Baños Árabes para designarlo. En el año 1929 pasó definitivamente a gestión pública para su rehabilitación.
La construcción imita a las termas romanas y fueron copiadas de los modelos musulmanes norteafricanos y con ornamentación románica tardía. Los baños están distribuidos en cinco recintos bien diferenciados: los vestuarios (apodyterium), la sala fría (frigidarium), sala tibia (tepidarium), sala caliente (caldarium), y horno y caldera (furnus). El apodyterium tiene una piscina central de planta octogonal sobre la que hay una pequeña cúpula. La cubierta es de bóveda de medio cañón. Se trata de una estancia cuadrada de 10,8 metros, en el centro se alza un basamento octogonal sobre el cual descansan ocho columnas, una en cada ángulo, con arcos que acaban en una cúpula octogonal peraltada. El templete de piedra tiene una altura total de 12,2 metros. Sobre la bóveda hay una azotea por el que sobresale el segundo cuerpo del templete con la cúpula por el que entra la luz a la sala, aunque también llega luz por unas ventanas en los lados de la bóveda. Los capiteles de las columnas están decorados con motivos vegetales y animales, los arcos son semicirculares.
Tanto el frigidarium, sala de agua fría, como el caldarium, sala de agua caliente, son salas con una estructura similar, la primera es una sala de planta rectangular cubierta con bóveda de medio cañón con respiraderos polilobulados. El caldarium es la sala de vapor caliente, el pavimento esta sobre una estancia de aire caliente parecida al hipocausto de las termas romanas. En medio de estas dos salas encontramos el tepidarium o sala de agua tibia, es de planta rectangular cubierta de bóveda de cañón con tres lumbreras de iluminación rectangulares. La sala de de caldera y horno o furnus, está muy deteriorada, estando la caldera excavada en el exterior del edificio.
Mediante unas escaleras modernas se puede subir a la cubierta para ver la parte del templete correspondiente al apodyterium que se encuentra en el exterior.
Plaza de los Jurados
Una de las plazas más bellas del casco viejo. Un
lugar amplio, definido por la monumentalidad de los edificios que la
rodean y donde se encuentra la Escuela de Música.
Monasterio de San Pedro de Galligans El Monasterio de Sant Pere de Galligants, del siglo XII, es uno de los monumentos románicos más significativos de Girona. Se encuentra ubicado en la trama urbana de la ciudad, un hecho poco habitual si tenemos en cuenta que la mayoría de monasterios están en lugares aislados. Pero esta abadía benedictina también es singular por su cabecera y el campanario. Y es que la cabecera de Sant Pere presenta una complicada forma asimétrica: está formada por un ábside principal con dos absidiolos a un lado y uno en el otro, mientras que en el extremo del brazo del crucero hay un ábside lateral más, esto hace pensar en el reaprovechamiento de elementos de un templo anterior. En este espacio encontramos también el campanario de ocho caras, perfectamente simétrico y con decoración lombarda. Desde 1857, Sant Pere de Galligants actúa como museo de arqueología y bellas artes, uno de los más antiguos de Cataluña. Actualmente es la sede de Girona del Museo de Arqueología de Cataluña y reúne los materiales arqueológicos hallados en las excavaciones de diversos yacimientos de las comarcas de Girona, desde la prehistoria hasta la edad media.
Por este bello arco donde se encuentra la Virgen de la Misericordia, entramos en la plaza de la Catedral donde se encuentra la Catedral
La Catedral de GironaSin duda el principal icono de la arquitectura que visitar en Girona es su catedral, la Catedral de Santa María. Situada en lo alto de una colina, domina las vistas de la ciudad. Su construcción empezó en el siglo XI y en ella se mezclan elementos de los estilos románico, gótico y estilos más modernos. Para acceder a la Catedral hay que subir las escaleras impactantes que lucían también en la serie de Juego de Tronos. La Catedral además de sus impresionantes dimensiones cuenta con una característica que la convierte única, ya que tiene solo una nave central, la nave de San Pedro. Se construyó en la época para impresionar los fieles, a pesar de las dudas de los arquitectos de la época que decían que se va derrumbar, lo que afortunadamente no sucedió.
El Call – el barrio judíoNo hay duda que la cosa más placentera que hacer en Girona es perderse por las callejuelas de su judería. Se trata del barrio de El Call, uno de los barrios judíos mejor conservados en todo el mundo a pesar de que los judíos han sido expulsados de Girona como de las otras ciudades de España. La parte más pintoresca del barrio se encuentra en los alrededores de las calles de Claveria y Sant Llorenç. Es una maravilla perderse e ir descubriendo los rincones románticos del barrio: estrechas calles adoquinadas, escaleras que suben y bajan, patios con bancos para sentarse es imaginarse la vida en este barrio hace muchos siglos.
Las escaleras de Sant Martí/La Pujada de Sant DomènecEl centro histórico de Girona tiene muchos rincones encantadores. Uno de los imprescindibles es una subida llamada la Pujada de Sant Domènec que te llevará por una escalera barroca hasta la iglesia de Sant Martí y donde también se encuentra el arco de la Casa Agullana. Un lugar realmente romántico especialmente con las luces bajas del atardecer, de hecho en su momento le ha sido otorgado el título del rincón más romántico de toda España.
La Plaza de la Constitución
Uno de los espacios urbanos renovados,
más llamativos de la ciudad de Gerona, es la Plaza de la Constitución,
que incluye grupos de escultura y mobiliario urbano, en un gran espacio
libre a pocos pasos del centro histórico.
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